Desarrollo gestacional y sus implicaciones
El embarazo es el periodo que pasa desde la concepción hasta el nacimiento del bebé. Aproximadamente, el periodo gestacional abarca 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas.
Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruacion de la mujer. A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto.
Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo. Sin embargo, cada mujer es diferente y también los es cada embarazo, por lo que no todas las embarazadas mostrarán los mismos síntomas.
¿Cuáles son los síntomas de embarazo más comunes?
Los síntomas de embarazo que experimenta cada mujer pueden aparecer en momentos distintos y con mayor o menor intensidad en función de las condiciones de cada una.
De hecho, hay quienes sienten cambios en su organismo desde los primeros días y quienes no notan nada diferente hasta un estadio más avanzado de la gestación.
A continuación, vamos a nombrar los síntomas más habituales del embarazo:
- Ausencia de menstruación por la interrupción de los ciclos menstruales.
- Aumento de peso a medida que avanza la gestación.
- Náuseas y vómitos en el primer trimestre.
- Hinchazón y pesadez en abdomen, piernas, cara y pies, más pronunciados en los últimos meses.
- Cansancio, sueño y fatiga.
- Ganas frecuentes de orinar.
- Mayor retención de líquidos.
- Cambios en la forma, sensibilidad y tamaño de pechos y pezones. Estos cambios se producen en miras de la futura lactancia materna.
- Mayor sensibilidad olfativa, aumento del apetito y aparición de antojos.
- Aparición de estrías debido al crecimiento abdominal.
El embarazo mes a mes
La gestación comienza con la fecundación e implantación del embrión después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección en los días fértiles de la mujer.
Tras la llegada de los espermatozoides a las trompas de Falopio, uno de ellos se fusiona con el óvulo maduro que ha sido expulsado del ovario. El embrión que ha resultado de esta unión desciende por la trompa hasta llegar al útero, donde se adhiere al endometrio y da inicio al desarrollo fetal y al embarazo. A partir del momento de la implantación, tanto la madre como el embrión empiezan a sufrir cambios.
Desarrollo del feto
La implantación embrionaria suele tener lugar alrededor de la cuarta semana de embarazo. En este momento, el embrión es un disco circular de unos 2 mm.
Durante el segundo mes empieza la organogénesis: se forman la médula espinal, el cerebro, el corazón, el intestino y la piel. También aparecen los ojos, las orejas, la nariz y el labio superior.
En el tercer mes de embarazo termina el periodo embrionario y comienza la etapa fetal. El embrión pasa a denominarse feto exactamente a las 10 semanas, cuando mide unos 8 cm.
Ecografías según el trimestre de embarazo
La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la emisión de ultrasonidos por una sonda. Los ultrasonidos penetran en la piel, gracias a la utilización de un gel acuoso, y permiten llegar a la visión del feto, la cual sale reflejada en el ecógrafo.
Ésta es una de las pruebas más importantes durante el embarazo. De hecho, es necesario realizar varias ecografías a lo largo de la gestación para asegurarse de que todo está correcto y que el feto sigue su evolución normal.
Existen dos modos de realizar las ecografías:
- La ecografía transvaginal
- se realiza durante el primer trimestre de gestación y, aunque resulta más molesta para la mujer, también permite conseguir imágenes con más detalles.
- La ecografía abdominal
- se realiza en el segundo y tercer trimestres del embarazo. Normalmente, se aconseja acudir a la consulta con la vejiga llena para mayor nitidez de la imagen.
La ecografía permite llevar un exhaustivo control del embarazo, ya que permite conocer parámetros como los siguientes: el sexo masculino o femenino del futuro bebé, la posición en la que se encuentra el feto, la cantidad de líquido amniótico, la evaluación de la placenta, la presencia de anomalías morfológicas, etc.
Dieta durante el embarazo
Es fundamental controlar la alimentación durante el embarazo para que el feto reciba los nutrientes necesarios y pueda desarrollarse con normalidad.
La dieta debe ser variada y equilibrada. Además, es aconsejable que incluya alimentos como los siguientes:
- Leche y productos lácteos para el aporte de calcio.
- Frutas y verduras, crudas (lavadas previamente) y cocinadas, que aporten vitaminas como el ácido fólico.
- Pan integral y cereales ricos en fibra.
- Carnes y pescados con bajo contenido calórico, los cuales aportan hierro, ácidos grasos omega-3, etc.
Además, es recomendable reducir el consumo de productos con elevado contenido en grasas saturadas, bebidas gaseosas y cafeína.
Quedan totalmente prohibidas las bebidas alcohólicas y otras sustancias nocivas como el tabaco, que podrían poner en riesgo el embarazo y/o afectar gravemente a la salud del futuro bebé.
Complicaciones durante el embarazo
El embarazo es un estado especial del organismo de la mujer, el cual sufre muchos cambios y, por tanto, en ocasiones pueden resultar algunas complicaciones no deseadas que comprometen la gestación.
Los controles ginecológicos pretenden diagnosticar cualquier riesgo en el fetoa medida que avanza el embarazo. Sin embargo, no siempre es posible evitar que tenga lugar un aborto u otra alteración en la evolución gestacional normal.
Algunos ejemplos de situaciones complicadas relacionadas con el embarazo son las siguientes:
- Preeclampsia
- alteración caracterizada por la elevada tensión arterial.
- Placenta previa
- hace referencia a la posición baja de la placenta, situada al lado del cuello uterino o cubriéndolo.
- Problemas con el líquido amniótico
- Parto prematuro
- parto antes de la semana 37.
- Complicaciones en el bebé
- bajo peso al nacer, malformaciones en el feto, muerte fetal, etc.
Opinión fundamentada:- El desarrollo gestacional es un proceso fascinante y crucial en la vida humana, que abarca desde la concepción hasta el nacimiento. Sus implicaciones son profundas, ya que un desarrollo gestacional saludable sienta las bases para una vida adulta plena y saludable. Sin embargo, este proceso puede ser vulnerable a una variedad de factores, desde la genética hasta el entorno materno, que pueden afectar el desarrollo del feto y tener consecuencias a largo plazo para su salud y bienestar. Por lo tanto, es fundamental brindar cuidados prenatales adecuados y promover un estilo de vida saludable durante el embarazo para optimizar los resultados para la madre y el bebé.
- Bibliografía:
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