Influencia de los hermanos en el desarrollo

 La influencia de los hermanos en el desarrollo 


Cardoso, p. (2022)
                                                                                         
Estaré hablando de un tema muy importante, ya que para muchos (incluyéndome), gran parte de lo que somos y como nos comportamos es muy influenciado por nuestros hermanos.

La influencia que los hermanos tienen en cada uno impacta considerablemente el desarrollo de un niño y no debe subestimarse.

Si bien los padres son mejores modelos para seguir en entornos formales, como en cuanto a modales en la mesa, los hermanos tienen más influencia en cómo los niños se comportan fuera de la casa, lo cual incluye cómo debe actuarse en la escuela y cómo deben hacerse relaciones con otros niños, pero también puede influir en los malos hábitos, como malos comportamientos o malas actitudes.

Los hermanos a menudo ofrecen la primera y, probablemente, la más intensa relación de un niño o una niña con un igual. Además de compartir los genes, la clase social, la raza, la cultura, la generación, tienen en común las experiencias familiares y los acontecimientos de la vida.

Les une el hecho de compartir también los juguetes, la ropa, el dormitorio, el baño, los espacios íntimos y los recuerdos. Todo ello los llevará a establecer fuertes alianzas, sólidos lazos afectivos. Normalmente, los hermanos recibirán la misma educación y los mismos valores intergeneracionales, que conforman la propia identidad.

Para establecer nuevas relaciones, los hermanos ponen en práctica las habilidades sociales que han aprendido uno del otro. Se enseñan mutuamente técnicas para la resolución de conflictos, hacer frente a situaciones de competitividad o rivalidad, cumplir compromisos y, en general, aspectos relativos a la educación.

Los hermanos recurren unos a otros y se convierten en confidentes, consejeros y asesores, particularmente con relación a las amistades, las presiones de los compañeros y ante otros problemas que puedan surgir. Son grandes aliados.

Es por eso que es relevante que los padres alienten a los hermanos a comprometerse unos con otros y a cultivar una relación donde exista respeto mutuo, cooperación y capacidad de manejar problemas.


Ventajas de tener al menos un hermano

  • Aprender valores como la solidaridad, la justicia, la cooperación, la generosidad, la competición y la colaboración de forma natural.
  • Desarrollar habilidades sociales mediante el juego y las interacciones.
  • Aprender a tolerar la frustración.
  • En la esfera del ocio disponen de un compañero de juegos con el que hacer travesuras, bromas, chistes, etc.
  • Jugar con los hermanos puede facilitar la expresión y comprensión de las emociones.
  • Los hermanos mayores aprenden la habilidad de enseñar a los hermanos menores y éstos últimos, a aprender mediante la imitación.
  • Aprenden a resolver conflictos.

 

Posibles consecuencias negativas de tener hermanos

Por un lado, un estudio llevado a cabo por investigadores de la universidad de Harvard afirma que los niños criados por padres de forma correcta y normal pero que han mantenido una mala relación con los hermanos tienen más probabilidades de padecer un trastorno depresivo en la edad adulta.

Por otro lado, una investigación realizada en la Universidad de California (San Diego) demostró que la presencia de altos niveles de conflicto entre hermanos durante la infancia puede llegar a ser problemáticos cuando falta cariño fraternal. Concretamente, los investigadores afirman la relación existente entre las peleas extremas entre hermanos y la presencia de problemas de agresividad en la edad adulta.

A pesar de que existe dicha evidencia sobre algunos aspectos negativos de las relaciones fraternales, hay que mencionar que generalmente el hecho de tener hermanos resulta notablemente positivo, tanto para el desarrollo infantil como para la vida adulta.

Generalmente, cada hermano posee un papel determinado diferenciado del de los demás, que habitualmente viene establecido por el orden de edad.

  • Hermanos mayores. Suelen asumir roles de liderazgo y de enseñanza. Además, suelen asumir más responsabilidades y en consecuencia, suelen ser más autoritarios.
  • Hermanos medianos. Habitualmente, los hermanos medianos suelen imitar en gran medida al hermano mayor. Además, los niños que están en esta posición suelen ejercer un doble rol. Por un lado, ejercen de hermano menor ante el hermano mayor y por otro lado, ejercen de hermano mayor ante el hermano menor. Por ese motivo, generalmente suelen ser bastante diplomáticos.
  • Hermanos pequeños. En ocasiones, los hermanos menores suelen tener una perspectiva más limitada de los acontecimientos familiares, quedan en cierto modo relegados. Este hecho puede provocar que se sientan inferiores pero por ese motivo también con frecuencia se habla de que los hermanos menores son los más consentidos y mimados por los padres, como medida compensatoria.

Después de analizar diversos estudios, concluyo que la influencia de los hermanos en el desarrollo de un niño es significativa, los hermanos desempeñan roles importantes como modelos a seguir, compañeros de juego, rivales y fuentes de apoyo emocional. Su presencia y dinámica dentro del hogar contribuyen en gran medida al desarrollo social, emocional y cognitivo de los niños.

La relación entre hermanos puede influir en la autoestima, habilidades sociales, resolución de conflictos y capacidad para compartir y cooperar. Además, la calidad de la relación fraternal y el tipo de interacciones que se establecen pueden moldear la personalidad y la identidad del niño a lo largo de su vida.

Es importante destacar que la influencia de los hermanos puede variar según factores como la edad, el género, la cantidad de hermanos y la estructura familiar. Sin embargo, en general, la presencia de hermanos en la vida de un niño suele ser una fuente invaluable de aprendizaje y crecimiento, que puede tener un impacto duradero en su desarrollo emocional y social.


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Referencias:

·  Brody, G. H. (1998). Sibling Relationship Quality: Its Causes and Consequences. Annual Review of Psychology, 49(1), 1–24.

·     Feinberg, M. E., Solmeyer, A. R., & McHale, S. M. (2012). The Third Rail of Family Systems: Sibling Relationships, Mental and Behavioral Health, and Preventive Intervention in Childhood and Adolescence. Clinical Child and Family Psychology Review, 15(1), 43–57.

·   Bank, L., Burraston, B., & Snyder, J. (2004). Sibling Conflict and Ineffective Parenting as Predictors of Adolescent Boys' Antisocial Behavior and Peer Difficulties: Additive and Interactional Effects. Journal of Research on Adolescence, 14(1), 99–125.

 

 

 

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